Shikshasamuccaya, 280-282 [Vajradhvaha-sutra].
Ext. de E. Conze, "Buddhist Texts through the Ages" (Oxford,
1954).
Un Bodhisattva resuelve: Tomo sobre mí
el peso de todo sufrimiento. Estoy resuelto a hacerlo así. Lo
soportaré. No me volveré, ni me echaré atrás, ni temblaré, ni me
asustaré, ni temeré, ni volveré la espalda, ni desistiré.
¿Y por qué? A cualquier precio habré
de llevar las cargas de todos los seres. Con ello no sigo mis propias
inclinaciones. He hecho el voto de salvar a todos los seres. He de
liberar a todos los seres. He de redimir a todo el mundo de los seres
vivos de los terrores del nacer, el envejecer, el enfermar, de la muerte
y el renacimiento, de todas las formas de la culpa moral, de todos los
estados desgraciados, de todo el ciclo del nacer y el morir, de la
maraña de las opiniones falsas, de la pérdida de los dharmas
benéficos, de las secuelas de la ignorancia. De todos estos terrores he
de redimir a todos los seres... Me comportaré de tal modo que se
edifique para todos los seres el reino del conocimiento insuperable. Mis
esfuerzos no se encaminan meramente a mi propia liberación. Porque con
la ayuda de la barca del pleno conocimiento salvaré a estos seres de la
corriente de Samsara, tan difícil de cruzar, los apartaré del gran
precipicio, los liberaré de toda calamidad, los llevaré a través de
la corriente de Samsara. Lucharé con la masa de los dolores de todos
los seres. Hasta los límites de capacidad de sufrimiento experimentaré
todas las situaciones calamitosas que puedan darse en cualquier sistema
cósmico, todas las moradas del dolor. Y no negaré a ninguno de los
seres mi reserva de méritos, pues tengo resuelto vivir cada uno de los
estados calamitosos por innumerables eones. De este modo ayudaré a
todos los seres a liberarse, en todos los estados calamitosos que puedan
darse en todos los sistemas cósmicos.
¿Y por qué? Porque ciertamente vale
más que sufra yo solo y no que todos estos seres caigan en situaciones
calamitosas. Por eso tengo que entregarme como prenda de redención para
todo el mundo, para que sea redimido de los terrores de los infiernos,
del nacimiento como animales, del mundo de Yama, y con mi propio cuerpo
tengo que experimentar, para bien de todos los seres, la masa toda de
los sentimientos penosos. Para bien y para seguridad de todos los seres
lo hago, y hablo con sinceridad y con verdad, y no me vuelvo atrás de
mi palabra. No abandonaré a todos los seres.
¿Y por qué? Porque en mí ha brotado la
decisión de alcanzar todo conocimiento, con todos los seres como su
objeto, es decir, para liberar a todo el mundo de los seres. Y no me
propongo alcanzar la iluminación suprema por deseo de gozar sus
delicias, ni porque espere gustar las calidades de los cinco sentidos,
ni porque desee entregarme a los placeres de los sentidos. No emprendo
el camino de un Bodhisattva a fin de lograr el cúmulo de delicias que
puede hallarse en los diversos mundos del deseo sensual.
¿Y por qué? Porque no hay placer en
todos los placeres del mundo. Porque entregarse a los placeres de los
sentidos es cosa que entra en la esfera de Mara. |